Cómo dar de comer a tu bebé: lactancia y alimentación complementaria.

Hoy hablaremos de algo que a toda madre preocupa: la lactancia materna, la alimentación complementaria de los bebés, los riesgos de contaminación en alimentos… en resumen temas que interesan a los padres desde los primeros días de vida de sus hijos.

Lactancia materna y sus beneficios para la madre y el bebé.

Todo son ventajas con la lactancia materna. Es más barato, es muy natural, beneficia al hijo y a la madre… en definitiva solo se puede encontrar como pega que la madre tendrá que ser la que atiende al bebé. Pero la naturaleza es sabia, y si le hacemos caso, optaremos por este método tan natural de alimentación.

La leche materna: sólo ventajas

El primer año es el periodo de crecimiento y desarrollo más rápido en la vida del bebé y, a su vez, cuando éste es más inmaduro y vulnerable. Por ello, es especialmente importante proporcionarle una alimentación óptima.

Ventajas de la lactancia maternaLa lactancia materna es la forma de nutrición natural del y de la lactante y sus ventajas nutritivas, inmunitarias y psicológicas son conocidas. Es el alimento idóneo y su composición la ideal para el mejor crecimiento, desarrollo y maduración durante los seis primeros meses de vida. Además, es gratuita y se presenta caliente, higiénica y a punto de consumir.

Ventajas para el bebé

La leche materna es la mejor forma de alimentar que unos padres pueden ofrecer a su hijo o hija recién nacida. No sólo considerando su composición, sino también en el aspecto emocional, ya que el vínculo afectivo que se establece entre una madre y su bebé constituye una experiencia especial, singular e intensa.

Proporciona todo lo que se necesita durante los primeros meses de la vida. Contiene anticuerpos (defensas) que le protegen frente a enfermedades infecciosas (catarros, otitis, neumonías, diarreas, …), e incluso frente a posibles enfermedades futuras como pueden ser obesidad, asma o alergia.

Algunos estudios han concluido que los niños y las niñas alimentados al pecho tienen menor riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante e incluso favorece el desarrollo intelectual. Desarrolla una estrecha relación entre tu bebé y tú proporcionandole consuelo, cariño, compañía y seguridad.

Ventajas para la madre

Las madres que amamantan tienen menor riesgo de tener depresión posparto y anemia, además aumenta su autoestima y confianza. La recuperación en cuanto a pérdida de peso es más fisiológica y rápida, de hecho, el útero vuelve antes a la normalidad y existe menos riesgo de hemorragia posparto. Además, a largo plazo reduce el riesgo de padecer cáncer de mama o de ovario.

Tampoco hay que olvidar que la leche materna siempre está disponible, a la temperatura adecuada y es gratuita. Por tanto, a las ventajas descritas se le añaden la comodidad de estar siempre “preparada” y la economía que supone a la familia. Sin olvidar que también resulta idónea para toda la sociedad y el medio ambiente al no producir materiales de desecho.

Baby-led weaning: qué es y qué ventajas tiene

La alimentación complementaria pronto preocupa también a los padres. Y aquí entra un método que me gustaría resaltar: el baby led weaning.

¿Pero en qué consiste ese método? Muy sencillo, lógico y natural, lo explicaremos con pocas palabras.

BLW: MÉTODO DE ALIMENTACIÓN NATURAL A PARTIR DE 6 MESES

Es el método más natural de seguir alimentando a nuestros hijos (más bien permitirles que se alimenten ellos) tras los 6 meses de Lactancia Materna Exclusiva (LME) que recomiendan la OMS y la mayoría de Asociaciones de Pediatría (AAP, AEPED…). Tras 6 meses alimentación a demanda, en la que ellos han regulado la cantidad y calidad (más o menos proteínas, lípidos, etc) de los nutrientes que han necesitado, lo más natural es permitirles que sigan con dicha autorregulación, ellos mejor que nadie saben lo que necesitan en cada momento. Simplemente nos encargaremos de poner a su alcance alimentos sanos y variados y dejar que coman lo que quieran.

Se sienta al bebé a la mesa con el resto de la familia (bien en el regazo bien en la trona) y se le permite participar de la comida familiar. No será necesario cocinar alimentos distintos para el bebé, con separar su parte antes de salar o añadir ingredientes que no debe tomar es suficiente. El bebé aprende pronto por imitación. Al principio le daremos alimentos blandos en trozos grandes (algo más que su puño) que pueda ir chupando, o incluso machacados que ellos cogen a puñados, y conforme va evolucionando le damos trozos más pequeños permitiéndole mejorar en el control de la “pinza inteligente“. Prácticamente sin darnos cuenta nuestro bebé manejará los cubiertos y beberá en vaso cuando otros niños de su edad siguen bebiendo en biberón y alimentados por papillas dadas por sus padres.

Y lo mejor de este método no es la comodidad de cocinar lo mismo para toda la familia o la evolución más rápida a nivel psicomotor de dichos niños sino lo bien que lo pasan en la comida, aprendiendo a comer, imitando a los mayores, y lo que disfrutamos el resto de la familia viendo sus progresos y cómo se divierten.

Al principio comen muy poca cantidad y básicamente juegan y experimentan sabores, texturas, etc. No hay ningún problema ya que a estas edades la alimentación tiene un objetivo educacional, no nutricional, ya que sus necesidades están cubiertas por la lactancia materna (el único elemento que podría ser deficitario en algún caso es el hierro, aunque no es lo habitual, por lo que se recomienda empezar con alimentos ricos en hierro).

Lactancia materna y baby led weaning

Los niños y los riesgos de alimentación complementaria por los nitratos

¿Qué alimentos están contaminados? ¿qué países de origen de los productos nos interesa más? Algunos estudios sobre los nitratos en los alimentos serán también de interés. Una información útil para los padres.

Nitratos y alimentación complementaria para bebés y niños

El Panel de EFSA afirma que los niveles de nitratos en lechuga no representan un riesgo para los niños. En el caso de las espinacas la situación es diferente; EFSA ha estudiado dos escenarios distintos de exposición y ha llegado a las siguientes conclusiones:

Lactantes (bebés de 3 a 12 meses): Es poco probable que el consumo de espinacas sea una preocupación para la salud, teniendo en cuenta que éstas formarían parte de la dieta como uno de los ingredientes del puré para bebés entre 6 y 12 meses. Sin embargo, EFSA reconoce que habría un riesgo en el caso de que se diese más de una ración de puré con espinacas al día (considerando que las espinacas constituyen el 50% del contenido de dicho puré).
Niños de 1 a 18 años: EFSA ha estudiado tres grupos de población de niños (1-3, 4-6 y ≥7 años), en los que las espinacas ya se pueden llegar a consumir como una ración completa, y ha determinado que la mayor exposición a nitratos se da en el segmento de 1 a 3 años. En este grupo no se descarta la ausencia de riesgo en situaciones extremas, como aquella en la que se combinan un alto consumo de espinacas con la presencia de niveles altos de nitratos en las mismas.

Por último, EFSA advierte de que el almacenamiento inapropiado de estas hortalizas cocinadas (preparación de los purés con más de un día de antelación y conservados a temperatura ambiente) puede dar lugar a la conversión de los nitratos a nitritos in situ, aumentando así el potencial de causar metahemoglobinemia. Además, los niños con infecciones bacterianas del tracto gastrointestinal son más sensibles a los nitratos, por lo que el Panel desaconseja alimentar a estos niños con espinacas.

Otras hortalizas de interés

Los niveles medios encontrados en hortalizas de gran consumo en niños son:

Como se puede ver en la tabla, la acelga es la verdura con mayor contenido medio de nitratos, si bien el consumo de esta verdura en Europa es insignificante.

En cuanto al resto de hortalizas cabe destacar que las de mayor consumo, como puede ser la patata, zanahoria, tomate, pimiento, berenjena, calabacín, pepino, puerro, etc. presentan unos niveles de nitratos muy bajos si se comparan con la lechuga, espinaca y acelga. Únicamente la remolacha y el apio mostraron unos niveles medios superiores a 1000 mg/Kg, pero su aportación a la dieta es pequeña.

Situación en España

Las hortalizas de hoja ancha que se consumen a nivel europeo son principalmente lechugas y espinacas, de ahí que la declaración de EFSA se haya basado únicamente en éstas. Sin embargo, en España existe un consumo importante de acelgas, que dentro de la UE es casi exclusivo de nuestro país. Actualmente no existe un límite máximo de nitratos establecido en acelga a nivel europeo.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda introducir las verduras en forma de puré a partir de los 6 meses, evitando en los primeros meses las espinacas, col y remolacha, porque pueden ser causa de metahemoglobinemia por su contenido en nitratos; recomienda introducir estas verduras a partir de los 12 meses (Protocolos de Nutrición. Protocolos de la AEP, 2002. Capitulo 2).

El nivel de medio de nitratos en acelgas en España es del mismo orden, aunque ligeramente superior, al de espinacas. Sin embargo, en España el consumo de acelgas en la dieta no es insignificante, como revelan las encuestas de consumo (Modelo de dieta española para la determinación de la exposición del consumidor a sustancias químicas. AESAN (2006)). Para un consumo medio de acelgas con un nivel medio de nitratos es poco probable que exista una preocupación para la salud; sin embargo, como ocurre con las espinacas, en casos de consumo elevado de acelgas se reconoce que habría un riesgo.

A modo de ejemplo: un puré que contenga un 20% de acelgas como ingrediente, considerando que éstas contienen un nivel medio de nitratos, supondría una aportación del 60% sobre la ingesta máxima de referencia que ha utilizado EFSA en su opinión. A esto hay que añadir los nitratos aportados por los demás ingredientes, que aunque contengan menos cantidad, se suman a los aportados por la acelga.

Como consecuencia de esta situación, las recomendaciones de consumo aplicables a la espinaca deben ser extendidas a la acelga por la importancia que tiene su consumo en nuestro país. Ello teniendo en cuenta que la composición de los purés está formada por varias hortalizas que también aportan, aunque mucho menos, nitratos.

Resumen de la entrada sobre lactancia materna, baby led weaning y contaminación en alimentos

En definitiva, todos estos datos van a poder ayudarnos a comprender mejor la lactancia y sus ventajas. También hemos aprendido a sentar al bebé con la familia a comer, aplicando el método BLW o baby-led weaning. Y por último, sabemos que algunos alimentos pueden estar contaminados y es mejor no consumir si las autoridades no lo recomiendan.

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